Jueves, Abril 27, 2017 - 18:31

Cemento – El Documental. La excusa perfecta para revivir nuestra más rica infancia

En el marco del Festival Bafici, el mítico Cemento volvió a abrir sus puertas para la proyección del documental dirigido por Lisandro Carcavallo. Repaso de una noche histórica.

 

Estados Unidos 1234. Imposible olvidarlo. Quedó grabado en la memoria de cada uno de los que algunas vez pisamos Cemento para disfrutar de esos inolvidables shows de nuestras bandas predilectas. Podías ser rockero e ir a ver a los Redondos o a Sumo. Podías ser alternativo e ir a ver a Los Brujos o a Babasónicos. O punk, y poguear a lo loco con Fun People, Attaque o Flema. O heavy y pasar los domingos a ver a la H, Logos o Malón. Podías ser lo que quieras, pero lo seguro era que en Cemento ibas a ser vos. Cemento era EL lugar.

Inmediatamente se anunció que Cemento – El Documental, la obra de Lisandro Carcavallo se iba a proyectar dentro de aquellas míticas cuatro paredes, todos quisimos decir presente. Tan es así, que debido a la demanda se agregó una segunda función y el próximo sábado se va a emitir de manera gratuita en Plaza Francia, para que nadie se quede sin ver esta exquisita obra. Y anoche, apenas pasadas las 19:30, cuando se abrieron las puertas para el ingreso del público a la primera función, un grito resumió lo que muchos pensaban (y sentían): “Que grande papá, el templo. Que bueno volver a entrar acá”.

La noche comenzó con Lisandro leyendo una emotiva carta enviada por Raúl Villarreal, fiel ladero de Omar Chabán, hoy injustamente alojado en una celda y no en la tradicional boleteria de Cemento. Las luces se apagaron y el documental empezó a mostarnos uno a uno a todos aquellos que volcaron sus experiencias y recuerdos: Katja Alemann, Fernando Noy, Juan Di Natale, Wallas, Paya Sosa, el Indio Solari, Ricardo Iorio, La Renga, Miranda, Mario Pergolini, los Superuva, Moska de 2 Minutos, Ciro Pertusi, Ray Fajardo, Carla Ritrovato, Alejandro Taranto, Gabriel Guerrisi, German Daffunchio, Bobby Flores, el Ruso Verea y tantos otros que estoy dejando de lado porque es imposible nombrar a todos.

Lo particular de los relatos de cada uno de los que participaron, fue que todos recalcaron la importancia de Cemento y de Omar Chabán para cada una de sus bandas y para la cultura rock de aquellos años. Cemento abrió sus puertas el 28 de junio de 1985, albergando a una generación que quería expresarse y dejar atrás los años de dictadura.

La emoción del público iba creciendo a medida que avanzaba el documental y se celebraba cada aparición como un gol en la final de un mundial. Sin dudas, la gran ovación de la noche fue para la primera aparición de Ricardo Iorio. Se aplaudía cada palabra que se le dedicaba a Omar Chabán y el final, con Edu Schmidt casi al borde de las lágrimas, sin poder emitir palabra, fue el cierre exacto para un documental perfecto, emotivo, sin fallas y con muchísimo material inédito. Las lágrimas del ex Árbol, resumía las que muchos contuvimos una vez concluida la proyección.

Todavía no sé por qué se cerró y no se convirtió en un centro cultural” sostuvo Ricardo Mollo.  Sin dudas, esto debería ser lo próximo a lograr, para que Cemento vuelva a ser parte de la cultura porteña y deje de ser ese frío, desagradable y sin alma estacionamiento. 

 

Por: Martín Mellino (@martinotmellino)

Escuchanos Viernes 20 a 23 hs.